El presidente de Rusia Vladimir Putin reconoció ayer lunes a Crimea como “país soberano e independiente”, apenas unas horas después de que la estratégica península sobre el Mar Negro declaró que se separaba de Ucrania.
La decisión de Crimea provocó las sanciones más duras de Occidente contra Rusia desde la Guerra Fría, con Estados Unidos y la Unión Europea congelando cuentas y prohibiendo viajes, mientras el presidente Barack Obama prometió “incrementar el costo” si el Kremlin no retrocede.